10 julio 2008

La Mente De Piedra

Hogen, un maestro Zen chino, vivia solo en un pequeño templo en el campo. Un dia, cuatro monjes peregrinos llegaron y le pidieron permiso para hacer un fuego en el patio para calentarse.

Mientras construian un fuego, Hogen les oyo hablar acerca de la subjetividad y la objetividad. Se les unio y dijo: "Supon que hay una piedra muy grande, ¿la cosideras que esta fuera o dentro de tu mente?".

Uno de los monjes le contesto: "Desde el punto de vista del Budismo todo es una representacion mental, asi que yo diria que esta dentro de mi mente."

"Debes de sentir tu cabeza muy pesada," observo Hogen, "si vas por ahi cargando con una piedra como esa en tu mente."

25 junio 2008

Relato del naufragio de quién siempre está enamorado

Esta historia no cuenta nada que no sepa el mundo. Si alguien la lee es porque la hace suya en todos los sentidos de la vida. Espero que a cada cuál le guste.


Que no me abandone... esta suerte incesante de estar siempre en el limbo, aunque no quiera decir nada el limbo, aunque sean fantasías tuyas. Por favor, que no me abandone, este ir y venir de los vaivenes eternos, porque sin ser lo que soy, no podría estar enamorado de ti. Y miento si te digo que algún día dejaré de estarlo. ¡Es tan ilógico todo...!

¿Puedo quererte y con eso conformarme?¿Puedo odiar a Bécquer por iluso?¿Y respetar que nunca sepa si tú algún día me has querido? Sí... sí puedo. Porque mi vida está llena de amores tempranos, nacidos en épocas tardías de las conciencias que me han acompañado en este viaje.

Yo te quiero, lo sé, pero no puedo continuar muriendo en cada esquina por algo que dicen que existe. Sí, el amor anda suelto y yo lo cojo sin querer al vuelo. Y tú andas distraída, pensando en más allá del océano. ¿Qué puedo hacer?

Vivo de eso. Para enamorarme de ti he tenido que hacer ganchillo en mis pensamientos y decirle a mis oídos que no escucharan tu voz de Sirena. No soy trovador para pensar que eres una bruja que me está enfermando por doquier a dónde vayas. No he querido quererte y sin embargo aquí estoy... contemplándote desde lejos.

Voy errante y de sobra en este camino. Porque la soledad participa gratis. Te amo y lloro a cada instante que recuerdo que no soy la parte que te corresponde. Silenciar podría este sentimiento.

Pero si la existencia que he concebido de la mía propia se pudriera en el anonimato, me aterraría pensar que jamás nadie vaya a comprender el sentimiento que tu misma existencia otorga en este naufragio.

07 junio 2008

Sonata d´Isabel de Vicent Andrés Estellés

He aixecat, mentre escrivia, el cap
i amb ulls cansats de la cal·ligrafia
he vist enllà, damunt d'una tauleta
que hi ha al racó del nostre menjador,
entre papers i llibres que m'estime,
com un ocell de ritme popular,
com un gresol, una fotografia
de fa mil anys o de fa quatre dies:
tu i jo, Isabel, feliços d'un amor,
i més enllà les Sitges del meu poble.
La veig sovint i et recorde moltíssim,
el cos esvelt, com un cànter de Nàquera
i un breu ocell de tristesa als teus ulls.
M'ha ajudat molt, de nit, mentre escrivia
entre papers i fortuïtes síl·labes.
Com qui, a la nit, intenta orientar-se
amb mans, amb ulls, jo t'evoque i et mire
aquell instant de l'any 48.
Tu vares fer que cregués altre cop
i m'has donat la teua companyia,
el teu discret silenci, el teu ajut.
Aquesta nit t'he mirat novament.
Et tinc i et veig com et veié el meu cor
el dia aquell de la fotografia.
Dorms, ara, al llit, i dormen els teus fills.
En aquest gran silenci de la casa
jo et vull deixar, amant, amats per sempre,
un ram convuls de síl·labes de vidre.
Al dematí potser et floriran
entre les mans de timidesa invicta,
i volaran des d'ell brisa i colomes.
Creix el mural de calç i de coets,
amb claredats i explosions de mar,
per un amor que se´ns enduu plegats.
Secret amor, estendard lluminós,
barres de sang sobre un blanc intocable,
aquest amor salvatge d'un país
que havem creuat, estimant-nos moltíssim,
des d'Alacant a Castelló, amb els ulls
plens d'una llum, una gota de llum.
Dic el teu nom en aquest punt mateix.
Dic Isabel i canten els canyars
i pels carrers diversos de València
passen amants que es besen a la boca,
amb molt d'amor presos per la cintura,
atarantats d'una olor de gesmils.
Dic el teu nom i amb casta reverència
el posaré en un pitxer amb aigua.
Dic Isabel i seguesc el camí.

21 mayo 2008

Despedida nº 527

A Iván Martos, para que se la cante a quien deba...

Hay millones de cosas que yo nunca te he dicho
para no parecer a tus ojos idiota;
si bien no me importó quedar en entredicho,
no es correcto irme así, sin dejarte una nota.

Anduve largo tiempo buscando tristemente
tu mirada furtiva cayendo sobre mí
y mientras acechaba, oculto entre la gente,
me miraron algunas, de las otras que vi.

Las desdeñé tan pronto me indujiste un suspiro;
a las demás señales dije siempre que no;
quise que me miraras como yo ahora te miro:
con los ojos que llegan donde no llego yo.

Quise decirte ven, escapemos del ruido
de tu vida y la mía, y del resto del mundo,
pero, al ir a llamarte, cometí algún descuido
y relegué mi voz a un silencio profundo.

He sido una Penélope anhelando quimeras,
esclava de un engaño: hilando por el día
cien frases escogidas para que me quisieras
que, por la noche, otros, deshilan todavía,

un Tántalo famélico del que huye la comida
(que todo cuanto ansío se aleja de mi mano),
un Sísifo esquelético que hipotecó su vida
cargando eternamente con tu belleza en vano.

He sido cuanto he sido y, a pesar de mí mismo,
consigo pocas veces truncar la realidad
en este juego antiguo de sombras y espejismos
que no he sabido nunca perder con dignidad.

Menos por lo que he escrito, más por lo que he callado,
me retiro sin ruido; como vine, me voy;
te olvidarás que he sido tu loco enamorado,
que es así como algunos llaman a esto que soy.

Quizá sabré, exiliado, distinguir el sonido
que entre las voces tiene la palabra oportuna
o, como aquel poeta del que tanto he aprendido,
escuchar solamente, entre las voces, una.

El poeta cuántico. 20-05-08.

18 mayo 2008

El plátano resucitado

Como bien dejó entrever nuestro amigo Ivan, sí hubo una historia de un plátano que resucitó, no al tercer día... pero bueno. Está fue su historia, quien la quiera entender que la entienda quien no que siga en su desazón.


Lloraba en cualquier parte de su cuerpo, en los labios, en el pelo, en las manos. Los ojos sólo restaban impasibles a las circunstancias. Yo no lo sabía, pero sí me quería de verdad y el amor es algo tan sutil, tan guardado e íntimo que uno se estima más dejar de creer en la cordura que no restar bajo el absoluto desconcierto de la vida. Yo, aunque no me creáis, no lo sabía.

A mí me mataron muchas veces. A veces sólo eran heridas profundas pero otras veces eran muertes. Mi corazón latía pero mi mente moría. Sólo el suelo frio del pasillo y mi cara pegada a él intentaban devolverme la vida. Luego el agua en la bañera, fría, impávida a las circunstancias, intentaba devolverme la vida. Y si volvía en sí era por qué sí, por qué sí.

La carne, la astúcia, la sin razón tenían cabida en la persona que quise y en la que no quise. No tuve paciencia, no la tuve. Había demasiado esperpento en mi vida para tener paciencia, no quise esperar más. Era esta la oportunidad que me devolvían, que me debían, no sé qué o no sé quién, pero me daban un nuevo comienzo para volver a caminar, las circunstancias eran ignorantes de lo ocurrido antaño y seguían derribando muros para construirlos de nuevo.

Mi espiral no tenía fin... Un plátano como yo, que puede decir de las circunstancias. Debía morir simbólicamente, porque ella no me quería, no creía que me quisiera por el resto de los años de mi finita vida, aunque el espiral no tuviera fin. Y allí fue cuando me desangré de desilusión y mis ojos no lloraron por mí ni por ella, lloraron por el dolor, por el dolor que no nace de la vida sino de la misma muerte.

La tormenta despertó. Me siguió mientras yo la seguía. Me gritó mientras yo la escuchaba, me suplicó mientras yo lamentaba y me regaló un libro mientras yo resucitaba.

No fue al tercer día, no. He aprendido que con el tiempo los plátanos no nos morimos del todo, siempre nos quedan unas circunstancias que abren las puertas del oxígeno y ni la lejía, ni el agua fría, ni el hielo del suelo pueden compararse con esa paralela que uno crea a parte de su espiral.


24 abril 2008

Aniversario de la muerte de nuestro amigo

Amigos, amigas y gente de toda índole,

Hoy hace justamente un año (mirar noticia) del suicidio de nuestro amigo aplatanado, ahorcado en su regreso al Castillo de If.


(Días después lo obligaron a resucitar, pero eso ya es otra historia, no?)


13 abril 2008

Vivir sin mí

En mi corazón se desclavaron las espinas de Calamaro. Hace ya un año que se desclavaron y siempre surgen las contradicciones. Los muros, la piedra, el metal. ¿De qué están hechos los daños?

Hoy quisiera llorar por más tiempo, ahogarme en mi propio llanto, sentir que la muerte me roza los párpados. Y sin embargo escribo por las paredes en blanco, frego el suelo con aroma de pino, me enjuago las manos en lejía y grito al gato si cruza la puerta de salida.

Hace ya algún tiempo se desnudó el dolor entrando la primavera. Me dijo No, no voy venir y allí supe que lo roto jamás se vuelve a empezar. Mis amigos no habían sido mis amigos, mi familia era la familia de otro, mis únicos recuerdos eran falsos, estúpidos, irreales. Todo mi mundo se venía abajo. Y ahora mismo sé que ha desaparecido.

He tratado de esconderme por mucho tiempo y eso no vale. No vale para olvidar, para seguir adelante, no es cuestión de aquí me quedo, no. No quiero estar más así. La otra parte de mí se esfumó en algún humo impestuoso de esos que mueren en los incendios. Sólo puedo dejar de esperar a la soledad.

No me voy a engañar más. Yo pensé que había merecido la pena todo. Los errores se pagan. Los desamores se pagan. Los amigos se pagan. Las esperanzas se pagan. Los rencores se pagan. Los malentendidos se pagan. Y la desilusión.... ¡madre mía! la desilusión.... se p e r p e t u a.

Ya no sé si vivo sin mí, realmente.

04 abril 2008

Física, Filosofía y el Proceso de Bolonia

En el número de Abril de Investigación y Ciencia podemos encontrar una entrevista de M. Springer a A. Zeilinger. Zeilinger es decano en la Universidad de Viena, ha realizado avances importantes en la teleportación cuántica y conseguido crear interferencias entre moléculas. Es una autoridad en materia de Física Cuántica aplicada. Casualmente, el entrevistador, licenciado en física, estudió en la misma Universidad que él y comentan sobre el tema:

Springer:
En nuestra época de estudiantes en la Universidad de Viena, la física estaba todavía en la facultad de filosofía y teníamos que pasar un examen de filosofía.

Zeilinger: ¡Cómo no! Además, en aquella época el plan de estudios era muy abierto. Considero infantil la organización académica de las universidades actuales, por culpa del Proceso de Bolonia. Se mira con lupa cualquier vicisitud, si se ha asistido a tres horas o a cuatro de mecánica cuántica. Es totalmente irrelevante. En mi carrera no asistí ni a una sola hora de clase de mecánica cuántica. La aprendí yo solo con libros, en aquellos tiempos aún no existía Wikipedia, ¡por suerte!, porque los libros son mejores. Pero en el examen oral del doctorado le había dicho con anterioridad al examinador: "examíneme de mecánica cuántica, quiero aprenderla".

24 marzo 2008

Seminario de Introducción a El Capital


El Club de la Luna Llena tal y como prometió vuelve con un Seminario de Introducción a El Capital. Si la historia tiene muchas paradojas una de ellas, que algún día habrá que ser considerada en su justa medida, es como pudo ser (y como puede ser) que la obra más importante de Marx, a la que dedicó un esfuerzo ingente, esto es, El Capital, haya sido su obra más olvidada y menos leída por los propios "marxistas". Quizá ya podemos encontrar un preludio de este enigmático hecho en las palabras de Marx cuando afirmaba que lo que había recaudado con la edición y venta del primer tomo de El Capital a penas le había costeado los cigarillos que había fumado mientras la escribía.

El seminario comenzará a partir del domingo 6 de abril a las 11h30min.

El temario del seminario, una muy sucinta aproximación para animar la lectura de la obra, será el siguiente:


Introducción a El Capital

Seminario n.4 del Club de la Luna Llena

  • El proceso de producción y el concepto de modo de producción.

    El modo de producción como estructura.

    Los elementos del proceso de producción: objeto del trabajo, instrumento de trabajo y producto del trabajo.

    Fuerzas de producción y relaciones sociales de producción. La ley de correspondencia, vicisitudes.

    Los tres niveles del modo de producción: económico (estructura), jurídico-político y ideológico (superestructura).


  • La dialéctica de la mercancía.

    El doble carácter de la mercancía: Valor de uso y valor.

    La preponderancia del valor sobre el valor de uso en el capitalismo. Cosificación.

    La universalización del intercambio de equivalentes.

    El fetiche de la mercancía.


  • El concepto de plusvalía.

    ¿Qué es la plusvalía? ¿Qué es la cuota de plusvalía?

    Una mercancía que siendo mercancía no es como el resto de mercancías: la fuerza de trabajo.

    ¿Dónde se origina la plusvalía?¿Dónde funciona la ley del valor y donde no funciona la ley del valor?


  • ¿Qué es el capital?

    Ciclo del capital y reproducción ampliada del capital.

    Capital variable y capital constante.

    La tasa de ganancia (lo que importa al capitalista) y cuota de plusvalía (lo que importa al obrero).

    La composición orgánica del capital.

    Aumento de la composición orgánica del capital y tendencia decreciente de la tasa de ganancia.


  • El pecado original inconfeso del capitalismo: La acumulación originaria.

11 marzo 2008

El canto del hombre apasionado

Aquí os dejo un pequeño regalo de un poeta de los llamados "metafísicos". ¿Si es un canto a la melancolía no es un hombre apasionado?






Huid, vanos deleites,
breves como la noche

en que vuestra locura se consume.
Nada es dulce en la vida,
¡fuera el hombre discreto para verlo!,

sino tú, ¡oh dulcísima, suave melancolía!
Bien hayan los cruzados
brazos, los ojos fijos, la mirada
a la que mortifica penetrar los objetos,
la vista hincada en tierra,
la lengua encadenada, sin acento.

Manantiales y sotos sin veredas,
lugares que prefiere la pálida pasión,
paseos bajo el rayo de la luna,
a la hora en que las aves
se han recogido todas en su tibio cobijo,
y quedan sólo búhos y murciélagos.
En medio de la noche la campana,
un gemido de adiós, son los sonidos
que nutren nuestro espíritu.
Y luego descansamos nuestros huesos
en un sombrío, silencioso valle.
No hay nada más delicadamente suave
que la amable, sutil melancolía.


JOHN FLETCHER (1579-1625), la traducción es de Blanca y Maurice Molho.