Tenía miedo de seguir adelante. Un cuadro, un indicio y el seguir a los aspavientos. Nosotros mismos los ponemos-se decía y en las cuadrículas de su libreta iban apareciendo dibujos y rostros de aquellos cercos lindantes de la cabeza humana. Debemos sacarlos de ahí y luchar. Pero el deber se convierte en un cerco también. Los amigos, el amor, la salud, los caminos, ¡que más! ¿Estamos tocando el fondo? ¿Estamos rodeados de cercos?
IDEOLOGÍA PRECARIA
Hace 2 semanas
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