
Finalmente Zeus decidió que había que hacer lago. Selene estaba descuidando sus deberes y se estaba poniendo demasiado pálida por sus citas nocturnas con el pastos.
Zeus llamó a Endimión y obligó al joven a elegir entre morir o un sueño eterno durante nunca envejecería.
Endimión eligió dormir.
Se dice que en una cueva del Monte Latmos (Carian), Endimión todavía duerme y que Selene todavía se escapa de su ruta nocturna para visitarle.
Cuando Selene se sienta junto al pastor dormido, la Luna empieza a desvanecerse hasta desaparecer. Al percatarse los Dioses la llaman, y cuando regresa la Luna comienza a crecer hasta convertirse Llena. Aunque Endimión duerme y sólo ve a Selene en sueños, la tradición dice que tuvieron cincuenta hijas.
Endimión simboliza la parte “durmiente” de la mente humana, esa parte no identificable que es influenciada por las fases de la Luna, particularmente en los sueños.
Así como Endimión creó cincuenta hijas durante sus sueños, nosotros somos fertilizados por nuestras ideas creativas durante nuestros períodos de descanso, ya sea en sueños, meditaciones o sueños diurnos.